Cassis o grosella negra: usos, nutrición y propiedades

La cassis o grosella negra, cuyo nombre científico es Ribes nigrum, es el fruto de un arbusto originario de Asia y Europa. También recibe el nombre de casis o zarzaparrilla negra. Pertenece a la misma familia de la grosella roja y blanca, pero su consumo crudo es menos frecuente que las otras variedades.


Nace en racimos formados por pequeñas bayas de piel lisa y oscura; además, su sabor es ácido y astringente. Se podría decir que tienen un sabor fuerte, pero al madurar adquieren cierto dulzor. De cualquier modo, están relacionados con varios efectos positivos en la salud.


En el siglo XVII se publicó un documento llamado «las admirables propiedades de Casis» en el que se difundieron sus beneficios medicinales. Desde entonces, se conoce como un aliado contra las enfermedades cutáneas, inflamatorias y asociadas al envejecimiento. ¿Quieres saber más al respecto? ¡Sigue la lectura!


Valor nutricional de la cassis o grosella negra


La grosella negra es de bajo nivel calórico, por lo que resulta ideal para dietas adelgazantes o de mantenimiento del peso. Este fruto aporta buenas cantidades de fibra, nutriente que mejora el tránsito intestinal. Asimismo, se destaca por su abundante contenido de vitamina C.


El ingeniero Anibal Caminti, en su libro «cultivo de grosellas», expone que cada 100 gramos de cassis aporta lo siguiente:



  • Humedad: 89.

  • Calorías: 54.

  • Proteínas: 1,70.

  • Carbohidratos: 13.

  • Fibra cruda: 4,0.

  • Vitamina A: 6 microgramos.

  • Tiamina, B1: 4 miligramos.

  • Riboflavina, B2: 3 miligramos.

  • Niacina: 2 miligramos.

  • Vitamina C: 444 miligramos.

  • Calcio: 7,5 miligramos.

  • Fósforo: 5 miligramos.

  • Hierro: 11 miligramos.


Las grosellas negras también son abundantes en antioxidantes, que tienen un impacto favorable para la salud y la vitalidad. Los más destacadas son los siguientes:



  • Proantocianidinas: estos compuestos son precursores de las antocianinas, que otorgan el color rojo, blanco o negro a las grosellas. Las más comunes son delfinidina y la cianidina.

  • Vitamina C: contiene 444 miligramos por cada 100 gramos de fruta. La vitamina C es un antioxidante potente que participa en la neutralización de los radicales libres y las funciones del sistema inmune.

  • Flavonoides: contiene derivados de flavonoides como la quercetina, miricetina y kaempferol.


Valor nutricional de la cassis o grosella negra
La grosella negra se destaca por su concentración de vitaminas, minerales, fibra y compuestos antioxidantes.

Posibles beneficios de la cassis o grosella negra


Tal y como lo expone una revisión divulgada en Journal of Food Science, la grosella negra es una fuente interesante de fitoquímicos con efectos antioxidantes, antimicrobianos y antiinflamatorios. De ahí, gran parte de sus beneficios. Veamos en detalle.


1.  Salud renal


La presencia de antioxidantes y antiinflamatorios en las grosellas negras podrían impedir enfermedades renales crónicas. De acuerdo con una publicación en European Journal of Clinical Nutrition, el extracto de este fruto ayuda a inhibir la formación de cálculos renales y protege el sistema excretor de las infecciones y la inflamación.


En este mismo documento, los especialistas explican que el extracto, el jugo y el té de cassia aumentan el pH de la orina, lo que la hace más alcalina. De paso, estimula la eliminación de ácido oxálico y ácido cítrico cuando se acumulan en exceso.


2. Inflamación


El consumo de alimentos antiinflamatorios como las grosellas negras coadyuva en la prevención de las enfermedades inflamatorias. Algunas de estas son las enfermedades hepáticas, renales, cardíacas, neurodegenerativas (como el Alzheimer y la demencia), entre otras.


En la revista Nutrients hacen referencia a las antocianinas presentes en las grosellas negras. Este estudio determinó que los extractos de cassia son capaces de suprimir  la actividad de componentes proinflamatorios en el sistema inmune de animales de laboratorio.


Por otro lado, la semilla de grosella aporta ácidos grasos omega-6, ácido gamma-linolénico o GLA. De acuerdo a otro estudio, este disminuye la inflamación del cuerpo. De esta forma, tanto las antocianinas como el GLA que se encuentran en el casis, podrían reducir el dolor y la inflamación de las articulaciones y los músculos.


3. Sistema inmune


La vitamina C y las antocianinas pueden fortalecer el sistema inmune. Además, un estudio de tesis doctoral en ratas encontró que el ácido gamma-linolénico puede tener un efecto inmunomodulador.


Por otro lado, en un grupo de ancianos sanos que fueron suplementados con aceite de semilla de grosella negra, se encontró un efecto potenciador inmunológico moderado atribuible a la presencia del ácido graso GLA.


4. Digestión


Estudios en animales encontraron que el extracto de grosella negra puede tener un efecto antiespasmódico en el tracto gastrointestinal. Es posible que estas cualidades tengan que ver con su contenido de flavonoides. Incluso, esto podría ser una razón para declararlo como alimento funcional.


Otras investigaciones también han observado el efecto antiespasmódico del casis. La presencia de flavonoides en la fruta y las hojas inhiben los espasmos en el estómago y en los intestinos. Su efecto astringente permite su utilización en caso de diarreas.


5. Salud visual


Una investigación publicada en Journal of Ocular Pharmacology and Therapeutics encontró que el consumo regular de grosellas negras puede detener la pérdida de la visión o los síntomas asociados al glaucoma.


El estudio destaca que las antocianinas aumentan el flujo sanguíneo en los nervios ópticos y en los ojos. Además, pueden mejorar la retinopatía diabética y la oclusión de la vena y la arteria retiniana.

6. Diabetes tipo 2


Una investigación concluyó que las diferentes antocianinas de la grosella negra, como la cianidina, delfinidina y peonidina, pueden mejorar la sensibilidad a la insulina en personas con diabetes tipo 2.


Por otra parte, la revista Nutrients refiere que las antocianinas son capaces de inhibir la actividad de las enzimas que degradan los carbohidratos. De esta manera, la digestión de los carbohidratos como fuente de glucosa se hace más lenta, y se previenen los picos inesperados en los niveles de azúcar en la sangre.


7. Salud cardíaca


El consumo de grosella negra también es bueno para cuidar el corazón. Una investigación sobre el efecto de las antocianinas en el control del colesterol en la sangre reveló que las dietas abundantes en este pigmento disminuyen los niveles de colesterol total y de colesterol «malo» o LDL. A su vez, se asoció a un aumento del colesterol «bueno» o HDL.


En otro estudio se analizó el jugo puro de grosella negra como bebida antioxidante. En este se determinó que su ingesta por una semana fue útil para prevenir la oxidación de grasa corporal.


A su vez, a través de Journal of Nutrition se informó que el polvo de grosella negra aumenta el flujo sanguíneo del corazón y disminuye la resistencia periférica general.


8. Salud de la piel


Un grupo de especialistas en salud de la piel encontró que un polisacárido de cassis o CAPS tiene efectos antinflamatorios. Esto permite controlar la producción de los compuestos proinflamatorios en el sistema inmune.


A su vez, los ácidos grasos de la semilla de este fruto contribuyen a suprimir los mediadores de inflamación de la piel. Por esta razón, la revista  American Journal of Clinical Nurition recomienda aplicar el aceite de semillas de grosellas negras para cuidar y nutrir la piel sin complicaciones.


9. Enfermedades neurodegenerativas


Se ha informado sobre el potencial de las grosellas negras como antioxidante, reportándose una inhibición del 65 % de la peroxidación de lípidos en el cuerpo. En animales de laboratorio se observó el rol protector de las grosellas negras sobre el sistema nervioso central.


Parece ser que estos frutos contribuyen a disminuir la neuroinflamación, lo que también mejora la memoria, el aprendizaje y las habilidades cognitivas. Además, dado que inhibe la acción de los radicales libres, actúa como protector frente a enfermedades como el alzhéimer y el párkinson.


Posibles beneficios de la cassis o grosella negra
En el marco de una dieta sana y variada, el consumo de grosella negra puede contribuir a la prevención de enfermedades crónicas.


¿Dónde encontrarlas y cómo consumirlas?


La cassis o grosella negra se puede encontrar en supermercados y fruterías. También está disponible en otras presentaciones, como aceites, jarabes, batidos, pudines, licores, pastillas, cápsulas y en polvo.


Asimismo, está presente en ciertos productos. Por ejemplo, por su sabor ácido y astringente, se utiliza en lo siguiente:



  • Mermeladas.

  • Vinagretas.

  • Gelatinas.

  • Helados.

  • Yogures.

  • Ensaladas.

  • Crema de cassis (receta apreciada en Francia).


Tiene un gran contenido de fibra tipo pectina y otras propiedades que la convierten en una buena opción para mejorar ciertas recetas, sobre todo aquellas que requieren de dulzura picante.


Algunas dosis recomendadas según el libro de hierbas medicinales son las siguientes:



  • Un vaso de jugo de cassis o grosella negra al día.

  • De 5 a 10 mililitros de jarabe de casis por día.

  • Unas 4 cápsulas de 250 miligramos por día, 2 veces al día.

  • De 1 a 2 cucharaditas de hojas, de tres a cuatro veces al día.


La grosella negra es una de las variedades de bayas con más concentración de nutrientes. Su contenido de antioxidantes, vitamina C y ácidos grasos potencian sus beneficios para la salud. Además, es versátil en lo relacionado con la gastronomía, dado que tiene diferentes formas de consumo, como mermeladas, combinadas con yogures, helados, jugos, etcétera.


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